Algo de Historia

El día 8 de junio de 1187 se fechó el primer documento escrito que hace referencia a la existencia de Mones. Fue expedido por la Cancillería Real leonesa por el que Fernando II da a su fiel vasallo y tenente de Valdeorras, Velasco Fernández y a su mujer Teresa González todas sus pertenencias en Mones y Petín (entre otros), que incluye los derechos de portazgo, fonsadera, pesca, regalías, montes y frutos.
En 1750,  según el catastro de Fonseca, Mones era uno de los pueblos más importantes de la comarca. Llegó a tener 109 vecinos en 1862. A partir de la primera referencia escrita vinieron otras más; en 1238, 1265, 1498, 1501, 1507, etc. En el año 1809 la parroquia de San Miguel de Mones estaba regentada por el abad D. José Caldeiro y Díaz y por el vicario D. Francisco Vaquero y Mancebo.
La guerra de la Independencia de 1808 tuvo alguna incidencia en Mones. Los franceses dieron muerte a Benito Blanco, que se le dio sepultura en el atrio de la iglesia de Mones, al lado de la sacristía, y dice el abad D. José Caldeiro que “se le descargaron 20 misas por su ánima”. En 1809  murieron en Mones, de muerte natural, 29 personas, de las cuales 10 eran párvulos. Tanta mortandad pudo ser debida a las consecuencias de la guerra, que aumentó la pobreza en Valdeorras durante bastantes años. Mones aportó a los gastos de la guerra 393 reales.
En 1814, el 21 de octubre, los vecinos de Mones dieron poder a favor del vecino Juan Gosende para que elevara las correspondientes quejas y acciones por hacer tiempo que sufren el mayor agobio por diferentes señores, y en especial por el Excmo. Sr. Conde de Rivadavia, por las excesivas pagas de fautos, que no le llegan sus cosechas, y que se verán obligados a mendigar.

 

 

 
En esas épocas pretéritas se cultivaban las huertas regadías, linares, trigo y centeno, viñedos, olivos, castaños. También había diversa ganadería. Llama la atención el cultivo de olivos y linares, hace mucho en extinción.
Existen algunas leyendas en las cuales se dice que el pueblo de Mones radicaba en el lugar conocido actualmente como A Retoría, y que al trasladar en procesión la imagen de San Miguel, al estar próximos al arroyo de Alameda, se desencadenó una fenomenal tormenta que impidió el tralado.
Es más verosimil  que en el lugar conocido como O Castrillón existiera algún asentamiento humano en tiempos muy remotos, bien ubicado para ejercer una buena defensa, comunicación con otros poblados, y a corta distancia de los terrenos cultivables de O Moredo, O Soutelo, etc. y de las traídas de agua de Rigatón o Fonte dos Mouros. Quizá si se efectuasen excavaciones en dicho lugar se podrían conocer muchos datos aclaratorios sobre esa población.
Lo que parece evidente es que San Miguel de Mones existió mucho antes de la fecha del 8 de junio de 1187, cuando aparecen los primeros documentos escritos.